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domingo, 1 de noviembre de 2009

Jalowin II (toc toc toc)

No hace mucho me sucedió lo que les voy a contar, aun me pregunto si habrá sido mera casualidad o si fue mi sugestión, si no me creen estan en todo su derecho, no es mi idea convencerlos de nada, lo que sí les aseguro es que nunca he vuelto a jugar con eso...

"Era una tarde como cualquier otra, me encontraba en casa esperando que se hiciera de noche para irme a dormir. No tenía muchas cosas que hacer, así que empecé a buscar videos en youtube solo para perder el tiempo y, sin saber cómo fue, terminé viendo videos de gente que jugaba a la ouija.

Uno tras otro vi los videos con gente jugando y haciendo preguntas a una tablero de madera, también vi supuestas posesiones y objetos moviéndose "por si solos", al pasar de video en video hubo uno que llamo mi atención, el video mostraba a varios chicos alrededor de una computadora haciendo preguntas a un tablero animado (en flash) que les decía las respuestas.

Invadido por mi aburrimiento me fui a google y escribí "ouija virtual". Una página me llevo a otra hasta que ya entrada la noche di con un sitio muy raro. Era de color azul y tenia letras que parecían árabes, sin embargo habia un listado en donde una de las opciones decía 'español'. Al elegir el idioma y teclear mi dirección de correo solo tenía un tablero parecido a los otros pero en la parte de abajo tenia un cuadro de texto donde decía RESPUESTA.

Comencé a jugar, para empezar decía que apagara las luces y prendiera una vela, así que apague la luz, omití lo de la vela y mejor encendí un cigarro. Hice una pregunta y seguí las instrucciones poniendo mi mouse justo enfrente del monitor y tocandolo solo con la yema de mis dedos, no hubo respuesta así que fui al baño, al volver ya había una respuesta en el campo de texto, continué preguntándole por cosas comunes y las respuestas que me daba eran ambiguas. El mouse se movia muy poco, pero con eso bastaba para que el triangulo que me mostraba la letra se moviera sobre el tablero virtual, las respuestas las iba señalando y cada letra iba apareciendo en el campo de texto que decía RESPUESTA.

Le hice todo tipo de preguntas, era divertido leer las respuestas, cada que ponía una pregunta difícil me ponía cosas incoherentes o solo contestaba con risas "jajaja", pero lo que me marco esa noche vino enseguida. Cuando empezaba a aburrirme y mis cigarros se habían terminado escuche que alguien toco a mi puerta, en ese entonces vivía yo solo y eran ya pasada la media noche, no puedo negarles que me asuste al grado que no quise ver quien era, entonces volvieron a tocar con más fuerza, sentí que algo recorría mi nuca pero no eran más que mis nervios, me quede inmóvil viendo la puerta por unos instantes hasta que dejaron de tocar, no fui capaz de levantarme a ver quién era, simplemente me quede petrificado, pero lo que realmente me acelero el corazón fue que al voltear al monitor, el campo de respuestas decía: "abre la puerta"...

Me quede en shock viendo como el cursor parpadeaba, por un instante pensé que escribiría mas cosas, pero no fue así. Despues de un rato (que se me hizo eterno) cerré el navegador, apague la computadora y me fui a la cama. Pase toda la noche sin dormir."

Sin duda hay cosas que la lógica no puede explicar.

Saludos y happy jalowin!!!

viernes, 8 de mayo de 2009

99 palabras


-Escríbenos tu historia sobre "El tren y el viaje" en menos de 99 palabras.

Este era el anuncio que escuche en el tren y solo se me ocurrió una historia que dudo mucho que siquiera quede entre las primeras diez mil, sobre todo porque este viaje no debe ser el esperado…
Mi último viaje

Rutina, todo es rutina, ir, venir, andar, viajar, nada nuevo y todo es pasajero, espero mi tren de las 8:50 en la estación, la misma gente.

Algo sucede, un presentimiento me invade, veo una sombra, una mano me toca por la espalda, el tren se acerca, 8:50 en punto, siento el aire que arroja el tren al entrar en la estación, la mano desconocida no deja de ejercer presión sobre mí, me empuja al vacio, caigo, el tren no alcanza a frenar y esta vez mi último viaje ha llegado, un viaje sin costo a un lugar sin retorno.
Es difícil querer contar algo con 99 palabras.

martes, 5 de mayo de 2009

El oscuro pasajero

"Siempre esperando en el asiento trasero, esperando el momento en que lo dejemos tomar el control."

Sabemos que no es lo correcto, actuamos sin remordimientos, lo hacemos saciando a un ser desconocido para los demás, un ser que es parte de nuestra vida, que algunas ocasiones le dejamos que tome el control, algunos le llaman "lado oscuro", otros le dicen "la parte más humana" la que comete errores o más bien disfruta cometerlos, otros le dicen "maldad", y otros, como yo, preferimos decirle simplemente "el oscuro pasajero".

Todos contamos con un oscuro pasajero, este que se encuentra siempre en nuestro interior a la espera de que lo dejemos tomar el control de nuestros actos. Este pasajero que nos hace hacer las cosas que no "debemos", que disfruta mientras no haces lo "correcto", que te ínsita a complacer sus (tus) bajos instintos.

Aquello que hacemos mientras nadie nos ve, que no permitiríamos que alguien supiera, esas son las cosas que nuestro oscuro pasajero disfruta, cosas como robos, violaciones, asesinatos y perversiones, por mencionar algunas de las cosas por las que los oscuros pasajeros se alimentan, pero no tiene porque ser cosas tan graves, también nuestro pasajero suele disfrutar cuando somos infieles, cuando mentimos, cuando sentimos el deseo de engañar, cuando deseamos golpear a alguien, cuando nos burlamos, cuando culpamos a alguien más de nuestros errores, cuando traicionamos la confianza de alguien, cuando manipulamos, cuando humillamos, cuando hacemos trampa, cuando envidiamos, cuando buscamos venganza, etc...

Todos tenemos cosas que ocultar, todos mentimos para no ser descubiertos alguna vez, todos hemos jugado con fuego sin salir quemados, y todos tememos ser descubiertos, a nadie le gusta el sabor amargo de ser señalados con el dedo, de quedarnos sin escusas cuando alguien ha visto dentro de tu lado oscuro.

Siempre vivirá en tu interior aquel oscuro pasajero que te susurra al oído para que solo tú puedes escucharlo, notarás su presencia, te convertirá en otro, en alguien que solo tú conoces al ciento por ciento, porque al final nadie conoce del todo a nadie, ni en una vida entera terminas de conocer a las personas, porque el oscuro pasajero rara vez es mostrado al mundo...

jueves, 6 de noviembre de 2008

Zombis

“Me encuentro manejando un coche sobre la calle principal de una ciudad que desconozco, es una tarde nublada y me doy cuenta que no es muy común que no haya gente; giro en la primer esquina y me encuentro con un par de mujeres mayores caminando en forma poco regular, ignoro lo sucedido y sigo manejando.

Al poco rato me estaciono en un centro comercial porque quería algo de comer, para mi sorpresa todo seguía vacío, mi primer idea, por absurda que parezca, es robar algo de alguna tienda, pero por más que buscaba no veía nada que valga la pena así que mejor camine hacia la zona de comida rápida, según seguía caminando empezaba a sentir un hormigueo en mi nuca, algo no estaba bien.

En eso escucho un grito, mi piel se estremeció y el hormigueo se convirtió en un miedo absoluto, sabía que algo no era normal, invadido por el miedo me regreso corriendo hacia el coche pero al ver sobre los vitrales del centro comercial el estacionamiento estaba plagado de gente caminando sin sentido, con la vista nublada y la ropa desgarrada, algunos sin cabello, otros totalmente desnudos. Continuo corriendo hacia otra dirección pero fuera del centro comercial veo que está totalmente rodeado, a mi derecha escucho que un cristal se rompe, cuando volteo encuentro a varias de ellos caminando hacia a mí, se encuentran a escasos 10 pasos y percibo un olor a podrido, no había duda, mi mente asocio a esos seres con los zombis que tantas veces he visto en la televisión.

La desesperación me embriaga, intento correr pero hacia donde volteo hay decenas de ellos, todos se dirigen hacia mí, me encuentro sin salida, -¿qué quieren de mi?-, les grite a todos ellos, pero eso solo sirvió para que se centraran más en su objetivo, yo.

Escucho mi corazón palpitando a mil por hora, torpemente mis piernas no responden por el pánico que me tiene en shock, todo está perdido, siento que una mano fría me toma del hombro, volteo y de un golpe consigo alejarme un poco, como si fuera jugador de americano me decido correr hacia un punto, corro con todas mis fuerzas y logro evadir al menos 6 de ellos, otros tres los empujo con mis hombros pero tropiezo y caigo al suelo, todo está perdido, siento que me jalan de los pies, me arañan los brazos, desgarran mi camisa y a los pocos segundos me empiezan a morder…” –Desperté.

Últimamente se está haciendo muy común que sueñe con Zombis y lo más extraño es que al googlear mi sueño me he encontrado con que es un sueño muy común en el mundo. Hay miles de interpretaciones, que si problemas que me están comiendo, que si demasiado resident evil, que si muchas películas y demasiada imaginación. Al final si he conseguido asociar estos sueños a etapas cuando estoy preocupado, lo raro de todo es que a pesar de tener esos sueños y despertarme en media noche un poco estresado al final me agrada sobre todo cuando consigo sobrevivir.

Saludos

domingo, 24 de agosto de 2008

Insomnia


Despierto sudando a mitad de la noche, una pesadilla fue la culpable, busco el reloj y veo la hora, las 3:19. Otra noche más despertando a la misma hora exacta, como si fueran un despertador, mis ojos se abren todos los días a la misma hora por la madrugada, aprovecho para ir al baño y lavarme la cara. Regreso a la cama pero el insomnio me invade y me prohíbe reconciliar el sueño, enciendo la luz y me pongo a leer, pasado un rato comienzo a divagar de la existencia, volteo y veo la hora de nuevo, solo han pasado 19 minutos, tomo un poco de agua y vuelvo a intentar dormir, me muevo de un lado a otro sobre la cama y me resulta cansado estar allí, me levanto y enciendo la televisión; en la programación solo hay anuncios de "la tienda en casa", prendo un cigarrillo, apago la tele y me pongo mi mp3, a los pocos minutos se quedan sin batería.

Las 4:11 de la mañana y continuo despierto, me invade la desesperación, tengo sueño, mucho sueño, estoy cansado pero no puedo dormir. Ruidos, sombras y susurros salen de mi imaginación, un poco de locura me invade, escucho voces diciendo mi nombre a la par de un susurro, los muebles de madera hacen esos típicos ruidos y me hacen sentir un hormigueo por todo el cuerpo que me sube hasta la nuca.

Estoy nervioso y me decido a enciender la luz, sobre mi escritorio hay un montón de monedas, las comienzo a contar y a poner en grupos, cada moneda en su torre correspondiente, en total 19 euros.

Las 4:58, ya casi amanece, enciendo el ordenador, leo las cadenas que me envían por correo, esas que por lo regular nunca leo pero las dejo para aquellos días de aburrimiento, pero hoy no es uno de esos días, de hecho no es ni de día.

Las 5:49 y comienzo a escribir...